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DIOS NUNCA DEJARÁ A SU PUEBLO

LECTURA BIBLICA: Isaías 35:1-10

CITA DEL MENSAJE: Isaías 35:3 – 4

3.  Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. 4  Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

INTRODUCCIÓN:

En el capitulo 34 de Isaías vemos a Dios declarando sus juicios a una tierra pecadora donde jehová esta airado sobre toda la gente. (34:2) En ese capítulo, “Llena está de sangre la espada de Jehová” y hará “grande matanza en tierra de Edom” (34:6) y será “día de venganza de Jehová, allí declara todos sus juicios.

En el capitulo 35 el profeta presenta una tierra alegre, donde “el yermo se gozará, y florecerá como la rosa” (35:1) – donde todos “verán la gloria de Jehová” (35:2) – donde el Señor “viene con venganza” y “os salvará” (35:4; anote el contraste con 34:8) – donde el ciego podrá ver y el sordo oír y el cojo “saltará como un ciervo” (35:5-6a) – donde “aguas serán cavadas en el desierto” (35:6)

A. DOS GRUPOS – DOS CAMINOS – DOS DESTINOS.

Desde que el hombre desobedeció a Dios allá en el jardín del Edén siempre ha existido dos grupos de personas con dos caminos y destinos diferentes, aunque todo coincidimos en la muerte física, pero por lo demás es como vivir en dos mundos diferentes, dos realidades y verdades tan claras que nadie puede negar.

Así lo afirma la palabra. Mateo 7:13-14 13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella;  14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

A nosotros nos toca escoger, donde queremos andar y vivir, tenemos la libertad de escoger, si miramos el presente y nos regimos por la mayoría entonces escogeremos lo mejor para satisfacción de nuestra naturaleza humana, lo temporal, que pasa luego. Peri si piensas en tu futuro de seguro escogerás negarte a todo lo humano y decidir por la puerta y camino angosto.

B. LA SITUACION DE ISRAEL Y LA NUESTRA HOY.

El profeta Isaías desarrolló su ministerio entre los años 750 y 695 antes de Cristo, entonces este servicio que prestó Isaías al Señor duró aproximadamente cincuenta y cinco años, en uno de los tiempos más difíciles y críticos de la historia del pueblo de Dios, fueron tiempos de idolatría, cautiverio, asedio de los enemigos, entre otros obstáculos. Lo mismo que esta pasando hoy en dia. La situación del pueblo de Dios no era la mejor, pero el Señor viene a animar y a restaurar.

El profeta Isaías es testigo de la caída de Israel (es decir del reino del norte) y del deterioro espiritual y moral de Judá (este es el reino del sur). Por todas estas cosas podemos ver que Israel estaba lejos de Dios y había perdido su discernimiento, y su fidelidad al Señor. Muchos de nosotros en los tiempos de pandemia nos han pasado lo mismo, pero que bueno Dios nunca nos dejará solos.

C. DIOS ANIMA A SU PUEBLO. ISAIAS 35:1-2

1. Se alegrarán el desierto y la tierra seca. El desierto se pondrá feliz y brotarán las flores silvestres; 2 contento florecerá, gritando de alegría. Se le dará la belleza del Líbano, el esplendor del Carmelo y de Sarón. Verán la gloria del SEÑOR, el esplendor y la majestad de nuestro Dios. PDT.

Las palabras de Dios a través del profeta son palabras de ánimo, fortaleza y esperanza para su pueblo. Este pasaje de la Biblia profetiza el día de la redención del Señor.

Isaías 35:3 Fortalezcan las manos cansadas, y afirmen las rodillas débiles. 35:4 Díganles a los temerosos: «Sean fuertes, no teman, aquí está su Dios. Ya viene la compensación, la retribución de Dios. Él vendrá a rescatarlos».

Debemos considerar aquí el significado de las palabras usadas por Dios. Las manos representan nuestras obras y labores, las rodillas son figura de nuestra firmeza y caminar, lo más seguro es que el pueblo de Dios estaba desanimado y cansado ante las diversas circunstancias difíciles que estaban enfrentando. Dios hoy nos da palabra de ánimo y fortaleza Vamos a  fortalecernos y afirmarnos. Hoy mañana puede ser demasiado tarde.

Con el poder de Dios debemos avanzar ante los miedos, Vemos que el imperio de Asiria venía creciendo y conquistando, era natural que apareciera el miedo ante semejante enemigo. Para nosotros ese enemigo es esta pandemia que se sigue levantando con fuerza, pero reciba la palabra de Dios:

Díganle a los que tienen miedo SEAN FUERTES. Debemos recordar aquí que la biblia nos dice en el salmo 92:10 «Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco”. El Búfalo es un toro salvaje feroz y peligroso, animal de gran fuerza y resistencia. El Señor renueva nuestras fuerzas con su poder y bendita unción, así Dios anima y restaura a su pueblo en medio de toda adversidad.   

Díganles a los que tienen miedo NO TEMAN. Aquí está su Dios. Si mi hermano toma esta palabra Dios esta aquí. Dios está con nosotros….

He aquí nuestro Dios viene con retribución, viene la compensación. Con pago a cada uno por nuestra fidelidad y obediencia, viene si El viene pronto.

Jesús mismo vendrá y nos salvará.  Esta expresión nos indica que el Señor sigue siendo nuestro Salvador, en efecto Dios mismo vendrá y salvará, esto lo vemos cuando el Verbo se hizo carne, pero lo seguimos viendo pues él sigue salvándonos del lodo cenagoso, de nuestras angustias y necesidades, de nuestras crisis y luchas. Dios sigue siendo nuestro Salvador, y usa Su palabra para animar y restaurar a su pueblo. Él conoce plenamente tus luchas y dificultades, él no te fallará. 

CONCLUSIÓN.

Algunas veces el panorama de nuestra vida no es el mejor (como le estaba pasando a Israel), pero el Señor nos anima a perseverar, nos invita a renovar nuestras fuerzas en él, nos alienta para andar por el Camino de Santidad, porque él viene con grandes bendiciones. Adelante, avanza, el Señor va contigo, hoy Dios anima y restaura tu corazón.

El consejo de versículo 4a – no temer – y la promesa de versículo 4b – que Dios salvará – son eternos y se dirigen al pueblo de Dios a través de tiempo y lugar. El Dios de Israel también es nuestro Dios. El Dios que prometió salvar a Israel también ha prometido salvarnos a nosotros.

VAMOS A LEVANTARNOS, VAMAS A HECHAR FUERA EL MIEDO Y VAMOS A CONFIAR MAS en nuestro Dios y sus promesas que son fieles y verdaderas.

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