Heb 13:4 Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. NVI
En la sociedad actual, las relaciones de pareja saludables y fuertes son esenciales para el bienestar emocional y físico. La intimidad emocional es importante para las relaciones resistentes y nuestro propio bienestar. Esto ocurre cuando las personas se sienten «comprendidas, aceptadas y cuidadas» de una manera recíproca y equilibrada.
CONSTRUYENDO VINCULOS FUERTES Y POSITIVOS
1. Autoconocimiento Cada persona tiene su historia de vida. Es importante ser conscientes de nuestras propias heridas emocionales para identificar cómo pueden interferir.
2. Autocuidado y bienestar individual. Una relación saludable deja espacio para que los componentes de la misma crezcan de forma individual.
3. Invertir tiempo en la relación. Para que una relación llegue al punto necesario de compromiso e intimidad es necesario cuidarla e invertir tiempo de calidad con la otra persona.
4. Responsabilidad afectiva. Este término hace referencia al hecho de tomar consciencia de las necesidades y deseos de la otra persona de igual forma que los propios.
5. Resolución de conflictos. Los vínculos afectivos que tienen bases seguras también afrontan situaciones de conflicto o momentos de desencuentro.
6. Comunicación. Todas las partes deben sentir que pueden expresar sus pensamientos, emociones, preocupaciones, deseos y necesidades con total libertad.
7. Apoyo emocional recíproco. En las relaciones sanas las personas se sienten con la libertad de compartirse sabiendo que, en momentos de desregulación emocional, la otra persona estará ahí. Es importante poder ofrecer y recibir esa ayuda, consuelo y apoyo de forma bidireccional.
8. Límites. No podemos pretender cambiar a las otras personas a nuestro antojo. No respetar los límites de alguien puede manifestarse de muchas maneras diferentes.
9. Confianza. es otro componente clave en una relación saludable.
10. tiempo de calidad juntos.
11. aprender a vivir con nuestras diferencias.
una relación de pareja es sana si existe un esfuerzo de ambas partes de impedir que exista maltrato físico o emocional, faltas de respeto, comportamientos abusivos, controladores, humillantes.


