RESTAURANDO EL ALTAR
LECTURA BIBLICA: Esdras 3:1-6
TEXTO BASE: Levítico 6:12-13 Y el fuego encendido sobre el altar no ha de apagarse, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará sobre él el holocausto y quemará sobre él la grasa de alas ofrendas de paz. 13 El fuego ha de arder continuamente en el altar; no se apagará.
INTRODUCCIÓN:
El altar era uno de los mobiliarios principales en el tabernáculo de reunión que el señor mando construir a Moisés en el desierto. el altar representaba simbólicamente la presencia y la comunión con Dios, es por eso por lo que el fuego del altar tenía que arder continuamente, no se tenía que apagar nunca.
¿QUÉ ES UN ALTAR?
Es un lugar donde se celebran ritos religiosos, sacrificios, ofrendas. La palabra ALTAR aparece 378 veces en toda la Biblia.
EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
Para los hombres y mujeres de la Biblia, un altar era un montículo hecho de piedras. Se utilizaban para hacer sacrificios de gratitud, de celebración, de recordatorio, de entrega, de consagración o para pedir perdón por los pecados.
– Fue con un altar que Noé celebró el fin del diluvio y el comienzo de una civilización.
– Fue con un altar que Abraham demostró a Dios ser obediente hasta el extremo.
– Fue por medio de un altar que Jacob celebró una nueva etapa para su vida después de tener su encuentro con Dios.
– Fue por medio de un altar que Moisés celebró su victoria sobre Amalec.
– Fue por medio de un altar que Josué agradeció a Dios su victoria sobre Hai.
– Fue por medio de un altar que Gedeón celebró su encuentro con Dios.
EN LA ACTUALIDAD
Teniendo en cuenta las funciones del altar en el A.T. podemos entender que un altar para nosotros hoy representa:
– El tiempo que dedicamos a estar con Dios en Oración.
– La lectura de la Palabra por la cual nos comunicamos con Dios.
– El tiempo que dedicamos a orar por otros, a interceder, a buscar su rostro, su presencia.
– El tiempo que apartamos para ser llenos del Espíritu Santo.
Un altar para nosotros hoy es ese momento a solas con Dios.
Como dice Mateo 6:6 “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”
En el altar es donde somos perdonados, restaurados, llenos de su presencia, sanados, reconciliados. Dónde nos convertimos en intercesores o en conquistadores. Es el momento más íntimo de adoración a Dios o de celebración. Tener un altar es pasar tiempo con Dios a solas y en la iglesia.
Todo creyente debería tener un altar en su vida. Un altar de devoción, de gratitud, de celebración, de entrega, de sacrificio, de restauración y perdón.
¿Tienes un altar en tu vida? ¿Cómo está ese altar? ……………
EL ALTAR ESTABA ARRUINADO.
Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado
1ª Reyes 18:30 “el altar de Jehová que estaba arruinado.” ¿Qué me dice a mí esto?
Que en otro momento atrás, había habido un altar en perfectas condiciones, funcionando. Pero algo había sucedido. Algo hizo que ese altar fuera descuidado, abandonado hasta acabar arruinado. ¿Qué es una ruina? …………..
Lamentablemente muchas personas e incluso quizá nosotros lo hemos dejado de lado. El enemigo nos ha sembrado la idea de depender más del hombre y de nuestras propias fuerzas que de Dios. El tiempo de búsqueda de Dios a menguado y es necesario retomarlo. El hombre necesita hoy más que nunca reedificar el altar de Dios, que es un lugar de encuentro con nuestro hacedor.
HAY QUE RESTAURAR EL ALTAR DE DIOS PARA QUE ÉL SE MANIFIESTE CON PODER
El primer paso para la restauración es reconocer nuestras faltas. El segundo paso para la restauracion es el quebrantamiento. El tercer paso para la restauración es hacer un autoanálisis ¿que perdí? ¿Qué cosas en mi vida necesito que se restauren?
a)Restaurar mi Unción, b)Restaura mi anhelo por los perdidos, c)Restaura mi compasión, d)Restaura mi deseo de trabajar en la casa de Dios, e)Restaurar mi fidelidad, f)Restaura su gloria en mi vida, g)Restaurar mi gozo, h)Restaura mi optimismo, i)Restaura mi relación con Dios y con lo demás, j)Restaurar mis victorias, k)Restaurar mi adoración. L) Restaurar mi primer amor.
COMO RESTAURAR EL ALTAR DE DIOS EN MI VIDA
Como los altares eran de piedra vamos a tomar 6 piedras que debemos utilizar en nuestra vida para restaurar nuestro altar con Dios y encender cada vez mas el fuego del espíritu.
PRIMERA PIEDRA: FE
hebreos 11:6 pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Para reedificar el altar de mi comunión con el señor la primera piedra es la fe, es en vano que oremos, que alabemos, que sirvamos, si no tenemos el ingrediente principal de nuestra comunión: la fe.
SEGUNDA PIEDRA: HUMILDAD
SALMO 138:6 Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos. así como es imposible agradar a Dios sin fe, así también es imposible acercarnos a Dios sin humildad. en el altar del tabernáculo se quemaba la ofrenda de animales al señor, se consumían por completo, hasta quedar en cenizas ( levítico 6:10 ) y eso es exactamente lo que el señor espera de nosotros, que vengamos a él en cenizas, que podamos quemar nuestro orgullo, nuestra vanidad, nuestra autosuficiencia, nuestra soberbia, nuestra altanería. Etc.
TERCERA PIEDRA: SINCERIDAD
SALMO 51:1 Ten piedad de mí, oh, Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. 2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiate de mi pecado. 3 Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. No puedo restaurar mi altar si no reconocemos que tenemos pecados en nuestra vida, si no reconocemos que tenemos debilidades, iniquidades, y cosas que nos causan vergüenza que tienen que ser quemadas en el altar de nuestra comunión con Dios.
CUARTA PIEDRA: ORACION
APOCALIPSIS 8:3 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. No hay comunión con Dios sin oración, en los cielos está el altar donde son derramadas como incienso las oraciones de nosotros sus santos. toda persona que se enfría espiritualmente, todo cristiano que ha dejado que el fuego de la comunión con el señor se apague, debe reconocer que ha descuidado la oración, que ha descuidado su tiempo con Dios. la oracion es una piedra indispensable en mi altar personal con Dios, un cristiano que no ora es un cristiano que no habla con Dios, y un cristiano que no habla con Dios ¿con quién habla?
QUINTA PIEDRA: SACRIFICIO
2 SAMUEL 24:22 Y Arauna dijo a David: Tome y ofrece mi señor el rey lo que bien le pareciere; he aquí bueyes para el holocausto, y los trillos y los yugos de los bueyes para leña. 23 Todo esto, oh rey, Arauna lo da al rey. Luego dijo Arauna al rey: Jehová tu Dios te sea propicio. 24 Y el rey dijo a Arauna: No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. 25 Y edificó allí David un altar a Jehová, y sacrificó holocaustos y ofrendas de paz; y Jehová oyó las súplicas de la tierra, y cesó la plaga en Israel.
Un sacrificio es algo que cuesta, es algo que no es fácil hacerlo, el rey David nos da una tremenda enseñanza a los cristianos, pues él le dijo al hombre que le estaba regalando todo para ofrecer sacrificio al señor que no ofrecería algo al señor que no le costara nada. hay cosas en nuestra vida que están afectando nuestra comunión con Dios, hay cosas en nuestra vida que han tomado un lugar principal en nuestras prioridades ¿qué estamos dispuestos a ofrecerle al señor de nuestra vida?
SEXTA PIEDRA: ALABANZA
SALMO 50:14 Sacrifica a Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo; 15 E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás. Hay un sacrificio que cada uno de nosotros podemos ofrecerle al señor: alabanza, fruto de labios y de corazón que honre y exalte a nuestro Dios.
CONCLUSIÓN
El altar es el lugar donde el hombre se encuentra con su Dios. Es el lugar donde entregamos nuestra vida; no las cosas externas, como en la antigüedad se traían animales. Hoy traemos al altar nuestra alabanza, nuestro cuerpo en santidad, en separación de lo pecaminoso. En el altar traemos nuestra vida y hacemos morir el orgullo, la vanidad, los deseos de las cosas pasajeras.
Dios no quiere de nosotros religiosidad sino que mantengamos EL FUEGO en el altar. Si nos distanciamos del altar será el pecado el que tomará ventaja. Sólo es posible restaurar el altar cuando reconocemos la necesidad de Dios en nuestras vidas, en la familia y donde quiera que nos encontremos.
VEN RESTAURA TU ALTAR HOY.


