FELICIDAD DONDE ESTAS

Tabla de contenidos

«FELICIDAD ¿DÓNDE ESTÁS?».

CITAS BIBLICAS  

Salmos 37:4-5 El SEÑOR te da gozo, disfrútalo, y él te dará lo que más deseas.

5 Confía al SEÑOR tu vida; confía en él y Dios actuará.

Jeremías 29:11 Sé muy bien lo que tengo planeado para ustedes, dice el SEÑOR, son planes para su bienestar, no para su mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza.

INTRODUCCION

iEl infierno no será peor que esto! Era la expresión de cuatro jóvenes en la cárcel de Carolina del Norte de EE. UU. Mientras apiñaban un colchón sobre otro formando una pila, 29 compañeros de cárcel los observaban; cada uno estaba condenado a diferentes penas. Luego, le prendieron fuego y en breves minutos aquella cárcel ardía en llamas. Los cuatro jóvenes murieron. Muchos de sus compañeros sufrieron graves quemaduras. En el aire, entre las cenizas y humo, flotaban estas palabras: ¡El infierno no será peor que esto!

Amigo, cuando pienso en las cárceles pienso en aquel lugar solitario donde el hombre es obligado a vivir por años y algunos por el resto de sus vidas. Pero lo que destruye al preso es la soledad. A pesar de estar apretujado por mucha gente, se siente solo, y esa soledad, esa falta de esperanza, lo lleva a veces al suicidio.

En las primeras horas de la mañana del 6 de agosto de 1962, en San Francisco, California, un grupo de vendedores anunciaban la gran noticia del día: «¡Marilyn se suicidó!».

Voceando la tragedia del suicidio, los canillitas vendían el periódico a un público atónito, sorprendido con el infausto acontecimiento.

Después de disfrutar la fascinación de la fama, los atractivos de la riqueza y los esplendores de la gloria, Marilyn Monroe tomo 25 píldoras de Nembutal, poniendo así fin a una existencia torturada por devastadoras neurosis. Con ese gesto suicida desapareció una famosa estrella del cine, uno de los grandes mitos de Hollywood, arrastrando al silencio de la sepultura las angustias de un corazón atribulado y afligido por la desdicha e infelicidad. Marilyn era una sombra inquieta, carente de paz interior. Su belleza física, su talento profesional y su estabilidad económica no fueron suficientes para conjurar sus frustraciones y sus angustias. Lograba reposar artificialmente durante la noche con el auxilio de tranquilizantes. Y con otros estimulantes adquiría las energías para las primeras batallas del día. Pero la paz del espíritu que ella tanto busco solo puede encontrarse en Cristo. A pesar de su gran popularidad, Marilyn vivió el intenso drama de la infelicidad, que es uno de los problemas sociales más graves de nuestros días.

Tal vez esta noche estoy hablando para ti que has buscado la felicidad; has probado diferentes maneras y medios de alcanzarlos. Los has buscado en el dinero, en los amigos, en el alcohol, en las fiestas pero todo ha sido pasajero y te sientes solo y te preguntas: «FELICIDAD ¿DÓNDE ESTÁS?». Tal vez estás pensando en tomar una decisión fatal; pero hoy y mañana y todo el tiempo queremos presentarte el camino hacia la felicidad y amor al final Ud. podrá decir «TE ENCONTRE… TE ALCANCÉ».

Ahora, quiero contarte la historia de ciertos hombres que un día también se sintieron solos y aterrados. Veamos:

¡Qué hermoso era ser su discípulo, todo problema se solucionaba a través de Cristo!

JESUS ESTUBO CON ELLOS

  • Eran discípulos de Jesús.
  • Cuando había hambre, Jesús solucionaba sus problemas, un día dio de comer a cinco mil personas; la gente quería hacerlo Rey.
  • Cuando había enfermedad, El sanaba toda dolencia. Los cojos volvían a caminar, los ciegos veían; los leprosos, una enfermedad fatal como lo es hoy el SIDA era curado milagrosamente. Él era el Gran Médico. Un día resucitó a Lázaro, era increíble, pero era Jesús el Hijo de Dios quien realizaba dichos milagros.
  • Cuando faltaba dinero, Jesús también proveía los medios necesarios. Un día había que pagar los impuestos, para ello mando a Pedro a la mar a pescar y al abrir la barriga del pez halló una moneda y con ello pagó los impuestos.
  • Si había tempestades, Jesús ordenaba a los vientos y a la mar a calmarse y que maravilloso, le obedecían.

JESUS TIENE QUE PARTIR

  1. Han pasado tres años y medio.
  2. Jesús va a Jerusalén.
  3. La gente lo aclama: «¡Hosanna al Hijo de David!» ¡Hosanna al «Rey de Israel»!.
  4. Están en el aposento.
  5. Es la última noche, sus discípulos no lo saben, Jesús les da el sermón más largo. Está triste. Les habla de las pruebas que tendrán que afrontar y les comunica que tiene que irse, que los va a dejar. (Jn. 13:33)
  6. Los discípulos quieren seguirlo; se sienten solos y aterrados. (Jn. 13:36, 37). De pronto la realidad esta allí: la soledad, la angustia y la INFELICIDAD. ¿Quién les ayudará en sus problemas? ¿Qué será de ellos? Están turbados; uno de ellos está dispuesto a morir. (Jn. 13:37)
  7. Jesús los consuela (Jn. 14:1). Les pide que no se turben. Les dice: «Voy a preparar un lugar para Uds. y cuando vuelva los llevaré hacia aquel lugar donde el dolor, el hambre, la muerte no existirán.»
  8. Pero los discípulos le preguntan: En tu ausencia, hasta que tú vuelvas ¿Quién nos ayudará? ¿Quién cuidará de nosotros? Cuando tengamos problemas ¿Quién los solucionará?
  9. Jesús les promete enviar al Espíritu Santo para que esté con el hombre para siempre. (Jn. 14:16)

JESUS PAGÓ EL PRECIO DE NUESTRA FELICIDAD.

  1. Jesús fue entregado por uno de sus propios discípulos y finalmente todos lo abandonaron.
  2. En el pretorio lo desnudaron y lo azotaron; su espalda fue lacerada por el látigo. Desgarraron su piel, nervios y músculos. Era muy difícil para Jesús levantar los brazos.
  3. Le obligaron a cargar una Cruz rumbo al Gólgota. El dolor de la traición y los látigos lo habían destrozado. En la Cruz lo crucificaron; aquellos clavos atravesaron las benditas manos del Señor.
  4. Jesús se sintió solo, temió a la muerte. La Biblia registra el momento más triste de la vida de Jesús. Llegó a exclamar: «Padre, Padre, ¿Por qué me has abandonado?» (Mar. 15:34). Jesús se sentía solo. La soledad lo invadía, aquella soledad que muchas veces sentimos cuando tenemos problemas y parece que no hay solución a nuestros problemas.

CONCLUSION    (Apagar luces y poner las vistas del Gólgota y decisión)

Aplicación. No estás solo en tu dolor, Jesús comprende tu angustia, sufrió por salvarte. Él envió al Espíritu Santo para ayudarte en tus problemas y darte esa felicidad, que tanto has estado buscando.

Demostración. Sin Cristo, frente a los problemas, el hombre toma decisiones equivocadas.

Ilustración. Una estudiante universitaria de nuestra ciudad  Se sintió sola infeliz  y se suicidó.

Pero otros han hallado paz y felicidad en Jesús y hoy gozan de esa relación con el Señor; al haber entregado sus vidas a Jesús.

  • Persuasión.  Tal vez estas pasando hambre, falta de dinero, no encuantras trabajo. Tal vez tengas un vicio (drogas, alcohol) que no puedes dejar y está destruyendo tu hogar; por ello sufres y te sientes solo; Esta noche tu vida puede cambiar, Jesús te ofrece una mejor vida, solo entrega tu vida a Él.
  • Invitación.  ¿Cuántos, esta noche, desean decirle al Señor Jesús; yo te entrego mi vida y dame ese AMOR que tú me ofreces?  Oremos.

                                                               FIN

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