¿CUANTO VALES TU?

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¿CUÁNTO VALES TÚ?

Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la dudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados. Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos. Mateo 8: 33, 34

INTRODUCCION

Después que los endemoniados, se curaron completamente, las personas se maravillaron, y también se asustaron. Entonces, dice el versículo bíblico, que corrieron hacia  la ciudad y contaron todas  esas cosas  que acontecieron con los endemoniados.

Naturalmente, en  la ciudad estaban los  dueños de  la manada de  cerdos. Seguramente, había  también otras  personas que  tenían otras  manadas de cerdos, otras  cosas  materiales  —haciendas, autos,  casas,  dinero. Esas  personas se asustaron porque, pensaron así: “Jesús es una  amenaza. Ya perdimos una  manada entera de cerdos. Si Jesús  continúa en esta ciudad, ¿qué más vamos a perder? De repente, toda la ciudad va a ser destruida. Van a derrumbarse las casas,  acabarse el ganado, las haciendas. No podemos permitir que Jesús continúe en esta ciudad”.

1.- ¿CUÁNTO VALES TÚ? ¿CUÁNTO VALE UN SER HUMANO?

Esas  personas en ningún momento pensaron en las dos vidas  que  habían sido  liberadas. Aquellos pobres hombres eran hijos de esa ciudad, habían crecido, estudiado en las escuelas de la ciudad, tal vez  eran  hijos  de los mejores amigos.

Un día  fueron poseídos por  el enemigo y ahora  vivían  en los sepulcros, gritando, haciendo escándalo, vistiendo trapos de inmundicia, vidas  destruidas, sin sueños, sin futuro, acabados completamente.

De repente, Jesús llega a la ciudad. Transforma la vida de esos hombres, les devuelve sus sueños, les devuelve el futuro, las ganas  de vivir, los cura, los limpia, los libera.

 ¿No era motivo para que  el pueblo se sintiese feliz?  ¿No  era  motivo para  que  el pueblo se alegrase? ¿Dios  no había  hecho  maravillas en la vida  de esas  personas? Pero,  para  las personas de la ciudad, la vida de esos dos jóvenes no importaba Lo que les importaba era: “Perdimos una manada de cerdos”. Quiere decir  que  para  esas  personas valía  más  la manada de cerdos que  la preciosa vida de dos jóvenes.

-¿Cnto vales tú? ¿Cnto vale un ser humano? A veces,  en esta vida, las personas pueden despreciarte. A veces,  haciendo colas para conseguir un empleo de sueldo mínimo, puedes llegar  a la conclusión de que  no vales  mucho.

El otro  día,  una  persona llorando, me  decía: “Pastor, cuando todos  me preguntan, digo que tengo  la secundaria completa, pero  es mentira, ni siquiera terminé la primaria. Me da vergüenza mentir, pero tengo  que hacerlo porque tengo  más vergüenza de parecer un ignorante”.

2.  TU VALOR DEPENDE DE LA CRUZ DEL CALVARIO

En esta  vida,  muchas veces  estarás tentado a mentir. Mentir que  tienes  dinero, mentir que  tienes  esto,  que  tienes  aquello, inventar cosas,  ¿por  qué?  Porque vives  para agradar a las personas y tienes  miedo que te rechacen, te desprecien o te marginen.

Pero quiero decirte una cosa: Tu valor  no depende del dinero que tienes. No depende de los títulos que tienes. Tu valor no depende de, la opinión de las otras personas. Tu valor depende de la cruz  del calvario. Cuando la sangre de Jesús  fue derramada en la cruz,  fue el precio con el cual estaba comprándote. Su sangre fue el precio  que pagó  por tu rescate. Si tú no valieras nada,  Jesús  nunca  hubiera muerto por ti.

Por lo tanto,  levanta la cabeza. No te dejes  acomplejar por lo que  las personas dicen.  No importa el color de tu piel, la forma  de tu rostro, el tipo de cabello, tu tamaño. No importa lo que las personas piensan de ti, IMPÓRTA LO QUE JESÚS PIENSA DE TI. Y sabes, fingiendo, apa rentando y creando una falsa imagen frente  a las personas, nunca  serás  feliz. Pero cuando te arrodilles, contemples la cruz del calvario y veas al Señor  Jesús  muriendo en la cruz, vas a entender cuánto vales.

Jesús  vino  a este  mundo para  enseñarnos a valorar al ser humano. En nombre de Jesús, quiero que te sientas importante. ¡Bienvenido a la familia de Dios!  Los brazos de la Iglesia están  abiertos para recibirte. Puedes perder amigos y seres queridos en esta tierra.  Puedes perder hasta  cosas  materiales, pero esta familia es tu  familia.

Esta iglesia es tu iglesia. Los brazos de cada  miembro de iglesia están  abiertos para  recibirte. No tengas miedo de tomar  la decisión de bautizarte. No tengas miedo de unirte  a la familia de Dios.

En el versículo 34, el texto  dice: Y toda la duda  salió al encuentro de Jesús”. Si el versículo terminase aquí,  podrías pensar: “¡Qué  maravilla, toda la ciudad salió para encontrarse con Jesús!  ¡Todo  el pueblo se convirtió!” ¡Mentira! Salieron para  encontrarse con  Jesús,  sí, es verdad, pero… y cuando le vieron, le rogaron que  se fuera  de sus  contornos”. ¿Por  qué? Porque cuando Jesús llega a tu vida, tienes  que renunciar a cosas.  

Por ejemplo, si Jesús llegó a tu vida, tienes  que renunciar al alcohol, al cigarrillo, a las drogas, a la promiscuidad, a los vicios,  a los malos  hábitos. Pero hay gente  que aun destruyéndose con el cigarrillo, con el alcohol y los vicios,  aun  cuando su matrimonio se está  cayendo a pedazos, cuando sus hijos  están  totalmente destruidos, sin tener  paz y felicidad en el corazón, están  contentos con la vida sin sabor  que están  viviendo.

Prefieren decirle a Jesús: “Señor, sigue  tu camino. Ve a otra  ciudad. Ve a tocar  la puerta de otro  corazón, yo no quiero. Tu presencia me molesta.  Prefiero seguir  con mis cigarrillos, con mi alcohol, con mis drogas, con mis mujeres. No te quiero en mi vida.  No quiero comprometerme”.

Pero,  voy a decirte una cosa:  Cuando Jesús  te pide que renuncies a algo,  nunca  va a pedirte que renuncies a aquello que vale la pena,  a algo  que te hace  feliz,  o algo  que te construye; solamente pedirá que renuncies a las cosas  que están  arruinando tu vida,  perjudicando a tu esposa, a tus hijos  y a ti mismo. Jesús  te ama.

3 ¿TE LEVANTARÁS Y VENDRÁS AL ENCUENTRO DE JESÚS?

Por lo tanto,  mi pregunta es: ¿Te levantarás y vendrás al encuentro de Jesús? Y si vienes a su encuentro, ¿será  para  aceptarlo o será para  pedirle que se retire  hacia  otras  tierras? ¿Para pedirle que no te incomode más, pues su voz te incomoda? ¿Cuál  será el camino que vas a elegir?

La Biblia  dice:  A los cielos  y a la tierra  llamo  por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues,  la vida,  para que vivas  tú y tu descendencia”1 Deuteronomio 30:19.

CONCLUSIÓN

Hay  dos  caminos delante de  ti en  este  momento. El Espíritu de  Dios  ha  trabajado en  tu corazón. Tú  ya  conoces la Palabra de  Dios.  ¿Cuál  será  la decisión final  que  vas  a tomar?

¿Vendrás al encuentro del Señor Jesús para reconocerlo como tu Salvador? ¿O vendrás para pedirle que  se  vaya  a otras  tierras, porque no  puedes perder los “cerdos” que  tienes  en casa? Los “cerdos” de tu vida, tus pensamientos inmundos, tus sentimientos inmundos, los hábitos que están  destruyendo tu matrimonio.

Ven a Jesús  ahora. Este es el último mensaje, te suplico en el nombre de Jesús,  ¡levántate y ven!  No tengas miedo. Dios  te dará  fuerzas para  vencer lo que  no puedes vencer. Dios te dará  el poder  que  necesitas para  dejar  las cosas  que  no puedes dejar,  pero  no aplaces tu decisión. No dejes  para  mañana lo que  puedes hacer  hoy.  ¡Hoy  es el día de las buenas nuevas! ¡Hoy es el día de salvación!

AMEN.

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