SANANDO HERIDAS

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SANANDO LAS HERIDAS

Lectura bíblica: Salmos 102: 1- 11

Cita del sermón. Salmos 102:3-5 3  Es que mi vida ha pasado como el humo; me arden los huesos como brasas. Ha decaído mi ánimo como la hierba marchita; hasta me olvido de comer. Tengo la piel pegada a los huesos de tanto sufrir.

INTRODUCCIÓN.

Este es un tema que debe ser tratado con bastante cuidado ya que su estudio trae muchas conjeturas. Todos en algún momento de nuestra vida hemos sentido el rechazo, el abandono, la humillación, la traición y la injusticia. Estas son algunas heridas que traemos desde la infancia dice Lise Borbeau en su libro (las 5 heridas que impiden ser uno mismo.)

Otros pueden ser La muerte de un ser querido, conflictos familiares, un niño rebelde, adicciones, accidentes, una puñalada en la espalda, la lista podría seguir y seguir, cosas que pueden golpearnos de la nada y dejarnos girando. Estas heridas son reales. Son el resultado de nuestra mente, voluntad o emociones sacudidas tan abruptamente que se hace una herida en el alma, dejando una cicatriz que debe ser tratada. Es por eso que David es tan identificable en los Salmos. Llamamos a sus escritos el Libro de las Canciones (Salmos), pero cuando lo lees, se hace evidente que estamos leyendo el Diario de David.

Sal 102:4 Débil está mi corazón, y seco cual la hierba; ¡hasta me he olvidado de comer!  Sal 102:5 Tanto he llorado que los huesos se me pegan a la carne. Las frases de este pasaje han de estar en el corazón y en los labios de muchísimas personas, porque indudablemente también somos los que, en mayor o menor grado, tenemos o tuvimos un pasado que pudo haber dejado profundas huellas y heridas que hasta el día de hoy siguen causando daño.

I. ¿CÓMO PUEDEN PRODUCIRSE LAS HERIDAS?

Hay muchas formas en que las heridas pueden llegar, pero mencionaremos aquí solamente algunas que posiblemente son de las más comunes:

  1. Por desprecio o maltratos (golpizas).

B. Por una violación sexual en la niñez o en la juventud, (o aún como adulto, ejemplo: en una cárcel, en un internado, etc.)

C. Por rechazó, porque prefirieron a un hermano o a una hermana nuestra en lugar de nosotros, dándole todo lo que deseaba pero a nosotros no. 1ª Samuel 16:4-12, donde los padres de David, directa o indirectamente lo estaban menospreciando al no tomarlo en cuenta entre sus hijos para poder aspirar a ser rey.

D. Rechazo desde el vientre:

a) Porque nuestros padres aún no querían hijos.

b) Porque no querían tener más hijos.

c) Porque querían a una niña y nació un niño, o viceversa.

d) Por ser producto de una violación o una relación ilícita (adulterio o fornicación).

E. Por Traición puede ser en un noviazgo o en un matrimonio.

F. Por el desamor de los padres, mostrado de diferentes maneras.

II. LOS EFECTOS QUE CAUSAN LAS HERIDAS:

A. Aflicción, angustia, dolor.

B. Amargura.

C. Odio, rencor, resentimiento, deseos de venganza.

D. Prostitución, alcoholismo, drogadicción. (Como falsas vías de escape).

E. Depresión.

F. Suicidio: Cuando se llega a tales límites de desesperación en que la persona no encuentra una salida mejor que quitarse la vida.

G. Homicidio: Puede haber muchas razones para esto, pero una de las más comunes se produce cuando por ejemplo un hombre sorprende a su pareja en intimidad (sexual o no) con otro hombre.

III. EJEMPLOS BÍBLICOS:

A. 1ª Samuel 17:25-29. Hemos visto como los padres de David no lo consideraban lo tenían a menos, en este pasaje vemos que también sus hermanos no lo apreciaban mucho, pues Eliab quiso ridiculizarlo casi como haciéndole entender que su lugar estaba en el campo para cuidar la ovejas, no para estar en una batalla.

B. 2ª Samuel 13:1-29. Heridas por la ofensa a un pariente cercano. Absalón sintió odio y deseos de venganza por la violación a su hermana y mató a Amnón, a pesar de que también era su hermano.

C. 1ª Samuel 1:1-11. Ana no solamente tenía la frustración de no tener hijos, sino que encima, su rival Penina se mofaba de ella. ¿Qué provocaba todo eso en Ana? ¿Cómo pudo resolver el problema? Ella supo esperar en Dios, y según lo que leemos en 1ª Samuel 1:19-20 y 2:21, Él fue quien eliminó las causas de su aflicción, llegando incluso a tener media docena de hijos.

IV. QUE DEBES TENER EN CUENTA PARA SANAR LAS HERIDAS DEL ALMA

La curación de las heridas del alma lleva tiempo. Cada uno de nosotros tiene que caminar por el valle, pero nunca estamos solos. Cuando nuestra fe está en Cristo, podemos estar seguros de que Dios está trabajando en nuestro nombre.

Al estar sanando las heridas del alma también muy posiblemente derramemos lágrimas, esto es parte del proceso para sacar todo eso que nos lastima. Cuando la mujer lloró a los pies de Jesús, Él no la rechazó. Podemos aprender de su postura: NO EVITES A TU SANADOR. LLORA A ÉL. RÍNDETE A SUS PIES.

V. PASOS PARA SANAR LAS HERIDAS

  • Al igual que con cualquier herida física, tenemos un papel que desempeñar en nuestra curación.
  • A veces Dios elige obrar un milagro en nuestras vidas, sanándonos de inmediato del dolor y cerrando completamente nuestras heridas para siempre. ¡AMEN!
  • Sin embargo, para muchos de nosotros, la curación espiritual será un proceso.

1er. Paso. Limpia la herida   ORACIÓN + PERDON

Al igual que con una herida física, las heridas espirituales deben limpiarse a fondo para prepararse para la curación completa. Y eso realmente puede ser un proceso doloroso. Nuestra limpieza comienza con la oración. Aunque la mayoría de las heridas espirituales son causadas por otros, nosotros mismos podemos ser la causa de nuestro daño al no querer perdonar; a veces ni nosotros mismos nos perdonamos.

La oración camina de la mano con el perdón, Jesús es nuestro mejor Ejemplo perdonó a sus enemigos y en el padre nuestro nos enseña a perdonar. Cuando perdonamos, purgamos la amargura, la contienda, el resentimiento, el dolor, la ira, la culpa, la autocompasión, toxinas que de otro modo afectarían negativamente la herida y dificultarían su capacidad de curar por completo.

2do paso. Protege la heridaRENOVANDO LA MENTE.

Si bien confiamos en que Dios está haciendo su parte para vendar nuestras heridas y finalmente sanarnos, podemos ayudar protegiéndolas de manera vigilante. ¿Cómo? Siendo transformados por la renovación de nuestra mente, Rom 12:2  «No vivan según el modelo de este mundo. Mejor dejen que Dios cambie su vida con una nueva manera de pensar. Así podrán saber lo que Dios quiere para ustedes y también lo que es bueno, perfecto y agradable a él.» PDT.

Puedes preguntar qué tiene que ver la mente con una herida espiritual. es exactamente donde se encuentra el control de la herida espiritual sobre ti.

3ro. Monitorea la herida. SOBRIOS Y VIGILANTES

1 Pedro 5: 8 nos exhorta a ser sobrios y vigilantes para evitar que el enemigo cumpla con su propósito, el cual es totalmente contrario a la voluntad de Dios. No es diferente a cualquier lesión física, cuando nuestras heridas espirituales no se controlan de cerca, corremos el riesgo de infección. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

  • La infección puede extenderse rápidamente al resto de nuestras vidas, envenenando nuestra fe y nuestra relación con Él y con los demás.
  • El enemigo nos sigue atacando, para infectarnos con más ira, dolor y dudas sobre nuestra propia curación.

CONCLUSIÓN

Jesús tuvo que pagar un precio muy alto para sanar nuestras heridas del alma: Lucas 4:18-19, así como para darnos paz, Isaías 54:4-5. Y el Dios mismo quien se ofrece a «sanar a los quebrantados de corazón y a vendar sus heridas». No hay mejor médico del corazón que Él.

Dios puede estar sanando heridas del alma, que han dañado tu vida por mucho tiempo. No importa qué clase de daño sea, ni tampoco cuanto tienes sufriendo por este, puedes dirigirte a Dios, por medio del sacrificio de Cristo para que Él obre en tu vida, y tu corazón pueda ser curado, y entres en la renovación de tu mente. AMEN.

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