CRISTO EL CENTRO DE MI VIDA
CITA BIBLICA.
Deuteronomio 10:12-16
INTRODUCCIÓN:
Hay en la vida de todo ser humano, personas que influencian mucho por su importancia para nosostros, por los motivos que nosotros sabemos o conocemos. Y esas personas se constituyen en el eje motor de nuestro diario vivir, a eso le llamamos el centro de nuestra vida.
Ahora bien, si un discipulado consistente busca tener a Cristo como el centro de la vida, ¿Cómo podemos nosotros entonces lograr que Cristo sea realmente el centro de mi vida? Para lograrlo debemos considerar al menos cinco factores esenciales.
1. Obediencia a Dios
2. Guardar la palabra de Dios
3. Conversar con Dios
4. Compañerismo Cristiano
5. Testificar de Cristo
I. LA CLAVE PARA QUE CRISTO SEA EL CENTRO DE MI VIDA ES LA OBEDIENCIA A DIOS.
A. ¿Por qué?
1. Porque él creó todas las cosas (Ap.4:11).
2. Porque él nos ha amado (Jer.31:3)
B. Según (Dt.10:12,13; Jos.1:7,8) ¿Qué desea Dios de nosotros?
1. Dios desea que tengamos prosperidad (Dt.10:13).
2. Dios desea que hagamos prosperar nuestro camino y que todo nos salga bien.
C. ¿Cómo debe uno obedecer a Dios para gozar de esos grandes beneficios que Dios desea para nosotros? (Dt.10:12,13).
1. Temiéndole
2. Andando en todos sus caminos
3. Amándolo
4. Sirviéndole con todo el corazón y con toda el alma
5. Guardando sus mandamientos.
II. PARA QUE CRISTO SEA EL CENTRO DE MI VIDA NECESITO OBEDECER LA PALABRA DE DIOS.
A. El obedecer la palabra de Dios es la única garantía para que los creyentes guardemos nuestra salvación. La obediencia de su palabra nos sostiene a los creyentes.
1. “Sostenme y seré salvo” (Samos 119:117).
2. “Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos” (v.118).
3. “Tu destruirás a todo aquel que de ti se aparta.” (Salmos 73:27b).
B. El obedecer la palabra de Dios hará que nosotros guardemos nuestra integridad (Salmos 119:9).
1. “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.”
2. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (v.11).
C. Obedecer la palabra de Dios dirige correctamente nuestra vida
(Salmos 119:105; 2 Ti.3:16; He.5:9).
1. Ella nos enseña acerca de la salvación (2 Ti.3:15)
2. Ella nos declara lo que Cristo dice (Lc.24:27)
3. El contenido de ella nos produce vida (Mt.4:4)
4. Ella ordena nuestro andar (Sal.119:133).
D. Obedecer la palabra de Dios es de gran bendición, no así será para quienes la menosprecian (Mateo 7:24-27).
III. PARA QUE CRISTO SEA EL CENTRO DE MI VIDA NECESITO CONVERSAR CON DIOS.
A. La Oración es nuestra única forma de comunicación con Dios, es la forma de ir hasta el trono de la gracia (He.4:16).
B. La Oración demuestra que realmente esperamos en Dios (Sal.62:8)
C. Los beneficios de la oración:
1. No solo tenemos el gran privilegio de hablar con Dios, sino que también contamos con beneficios cuando hablamos con él.
2. No se trata solo de orar acerca del problema, sino también
de “echarlo” sobre el Señor como manda Pedro (I Pe.5:7).
IV. PARA QUE CRISTO SEA EL CENTRO DE MI VIDA NECESITO DESARROLLAR UN BUEN COMPAÑERISMO CRISTIANO.
A. El hombre es un ser social y eso hace que necesitemos de otras personas, aún cuando sabemos que el mundo provee un ambiente que no conviene al crecimiento cristiano (I Jn.2:16).
B. Dios ha preparado un ambiente especial para el cristiano, el cual es el cuerpo de los creyentes, la iglesia. Dios desea que el cristiano se relacione armoniosamente con otros cristianos para ayudarle a llegar a la madurez espiritual.
C. ¿En qué consiste el compañerismo cristiano?
1. I Juan 3:1 Si nosotros somos hijos de Dios y él es nuestro Padre, significa que nuestra relación es la de una familia.
2. La palabra “compañerismo” se deriva de la palabra griega “koinonia” y significa tener algo en común. Dios nos ha dado mucho y quiere que lo compartamos los unos con los otros.
V. PARA QUE CRISTO SEA EL CENTRO DE MI VIDA NECESITO PREOCUPARME POR MI TESTIMONIO CRISTIANO.
A. Quizás la mejor manera de ilustrar el qué hace que uno siempre quiera estar hablando de la persona a quien ama, sea precisamente el estar enamorado de aquella persona. De igual manera cuando amamos a Cristo, queremos hablar de él, queremos testificar de él.
1. Testificar de Cristo no es más que contemplar al Señor Jesucristo, y luego contar a otros lo que has visto.
2. Marcos 5:19-20 nos muestra lo que Jesús le mandó a un hombre después que le hubo sanado. Sírvase leer y contestar.
a. ¿A dónde le envió?
b. ¿Qué le mandó que hiciera?
C. (Hechos 4:18-20) ¿Cómo contestó Pedro cuando se le prohibió no hablar más en el nombre de Jesús? “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.”
D. Compara la diferencia entre la actitud de los hombres mencionados en Juan 12:42, 43 con la actitud de Pablo en Romanos 1:16.
E. ¿Cómo puedo yo llegar a testificar de Cristo efectivamente?
a. Podemos testificar con nuestro amor (I Cor.13)
b. Podemos testificar con una vida ejemplar (Fil.2:15).
c. Podemos testificar con nuestras palabras
CONCLUSIÓN:
A. La obediencia a Dios es determinante en la vida de todo aquel que desea seguir a Cristo. Pedro y los apóstoles seguían a Cristo, pero ellos sabían que no podían seguirlo sin una vida obediente a Dios (Hechos 5:29; Mt.15:7-9).
B. Cristo no podrá nunca ser el centro de nuestra vida, a menos que permanezcamos en su palabra, es decir, a menos que guardemos su palabra. (Lc.6:46; Jn.8:31,44).
C. Muchos dicen que Cristo es el centro de sus vidas, sin embargo por la falta de oración no solo no pueden demostrarlo, sino que tampoco pueden llegar a desarrollar el potencial de una vida santa, de una vida cristiana de éxito (Lc.22:39-46).
D. Para poder desarrollar nuestro cristianismo, Dios nos ha puesto en el cuerpo que es la iglesia, en donde podemos compartir e interactuar armoniosamente con nuestros hermanos, y lograr así llegar a la madurez esperada (Hch.2:44).
E. Si somos obedientes a Dios y permanecemos en la palabra del Señor, y permanecemos orando en todo tiempo y compartiendo e interactuando con nuestros hermanos, entonces podremos llegar a dar un testimonio eficaz, un testimonio capaz de afectar de manera positiva la vida de los demás (Jn.17:20,21). Dios le bendiga


