Lectura bíblica: Éxodo 3:1-10
Cita bíblica: Éxodo 5:1-3
1 Después Moisés y Aarón entraron a la presencia de Faraón y le dijeron: Jehová el Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto.
2 Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.
3 Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha encontrado; iremos, pues, ahora, camino de tres días por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada.
INTRODUCCIÓN
«Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto» era el mensaje de Dios a través de Moisés y Aarón al faraón.
- Faraón simboliza a satanás en este tiempo.
- Egipto simboliza al mundo y sus deseos pecaminosos.
- Moisés obviamente simboliza a Jesucristo nuestro Libertador.
Hay cuatro objeciones que Faraón presenta a Dios, y esas tenían como objetivo evitar que Israel saliera libre; él quería que Israel siguiera siendo cautivo suyo, y que le sirviera como esclavos.
Vamos a ver estas cuatro objeciones que presentaba Faraón a Moisés, y que son muy representativas de cuatro formas de actuar, cuatro estrategias que tiene Satanás para retener cautivos a la humanidad en sus garras.
1.La primera propuesta: UNA RELIGIÓN ACOMODADA AL MUNDO
Sirve a Dios en Egipto (Éxodo 8:25-27)
- Primera plaga: Agua convertida en sangre.
- Segunda plaga: Ranas
- Tercera plaga: Piojos
- Cuarta plaga: Moscas
Éxodo 8:25 Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: Andad, ofreced sacrificio a vuestro Dios en la tierra. RV60
Éxodo 8:25 El faraón mandó llamar a Moisés y Aarón y les dijo: —Vayan a ofrecerle sacrificios a su Dios en algún lugar de Egipto. PDT.
Éxodo 8:26 ….No conviene que hagamos así…….
Éxodo 8:27 Camino de tres días iremos por el desierto…………
Frente a la 4ta. plaga Faraón muestra cierta debilidad, y les dice: «Bien, los voy a dejar ir, tal como ustedes lo solicitan. Pero ofrezcan sacrificio a su Dios en la tierra». Es decir, en Egipto. «Vayan, sí, vayan, pero ofrezcan su sacrificio, hagan su fiesta a su Dios aquí, en Egipto».
Nosotros sabemos que Egipto representa al mundo. Servir a Dios en el mundo, en Egipto, significaba -según las palabras del propio Moisés- «ofrecer a Jehová la abominación de los egipcios».
La fe verdadera no se puede mezclar con los rudimentos del mundo. No podemos hacer una aleación, una alianza. La fe del Hijo de Dios, la fe verdadera, no tiene nada que ver con las cosas del mundo.
Faraón dijo: «Sirvan a Dios, pero dentro de Egipto». Y Moisés dice: «No conviene que hagamos así». Noten ustedes la astucia de Faraón, pero también noten ustedes la firmeza de Moisés.
Al Faraón poco le importaba si el pueblo servía a Dios, lo que le importaba era que continúen en Egipto, eso es el mundo. Puedes hacer trabajos en la iglesia, pero estando en Egipto será solo fuego extraño. No podemos negociar con Faraón en este punto, serviremos a Dios y lo haremos fuera de Egipto (Colosenses 3:1-4) si resucitaste busque las cosas de arriba. poner la mira arriba no en las cosas de la tierra.
El plan de Dios se lleva a cabo lejos del sistema de este mundo, ya no somos gobernados más por él, sino por Dios. Tristemente conozco a muchos que decidieron vivir bajo esta propuesta.
2.La segunda propuesta: UNA FE TIBIA
Hay una segunda propuesta que Faraón le hace a Moisés. «Dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que ofrezcáis sacrificios a Jehová vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayáis más lejos; orad por mí» (vers. 28).
«Con tal que no vayáis más lejos». Esa frase nos indica una religión que no se desconecta absolutamente de sus raíces mundanas, de una profesión de fe mezclada, tibia, Tibieza y cristiano no combinan de ninguna manera, ser un cristiano es ser radical en las cosas del Señor, es estar en regla con la Palabra de Dios, es vivir en santidad e integridad para el Señor. En este sentido, Jesús fue radical. Definió la forma de ser y vivir de sus seguidores en estos términos: “nadie puede servir a dos señores… el que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama”. (Mt. 6:24; 12:30). En el mundo espiritual no hay medio término, o somos de Dios o somos del diablo.
Me temo que hay muchos cristianos que están sirviendo a Dios en esta condición; un pie adentro, otro afuera. ¿Podrán agradar al Señor? ¿Podrán realmente satisfacer el corazón de Dios? Ellos en el mundo no pueden estar conformes, ni demasiado cómodos, porque saben que Dios los ha llamado a salir.
3.La tercera propuesta: SIRVE A DIOS, PERO NO INVOLUCRES A TU FAMILIA
- Quinta plaga: Muerte del ganado
- Sexta plaga: Ulceras
- Séptima plaga: Granizo
- Octava plaga: Langostas
«Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el cual les dijo: Andad, servid a Jehová vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir? Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque es nuestra fiesta solemne para Jehová. Y él les dijo: ¡Así sea Jehová con vosotros! -Esta es una expresión burlesca- ¿Cómo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? ¡Mirad cómo el mal está delante de vuestro rostro! No será así; id ahora vosotros los varones, y servid a Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia de Faraón» (Éx. 10:8-11).
¿Cuál es la propuesta de Faraón? Les dice: «Bueno, pueden ir donde ustedes dicen que quieren ir; pero no vayan con su familia». Cuando Satanás no puede evitar que nosotros hagamos una decisión por el Señor, y cuando no puede evitar que nuestro corazón se incline hacia Cristo para servirle, entonces echará mano a este recurso. Intentará atrapar a nuestra familia, de modo que el hogar esté dividido: parte en la iglesia, y la otra parte en el mundo.
Necesitamos tomar posesión de las palabras de Josué, que dice: “yo y mi casa serviremos al Señor” (Josué 24:15). Pero, infelizmente muchos hermanos han dejado que el diablo les robe a su familia. Tenemos que parar de negociar con Faraón, posicionarnos para luchar y defender nuestro derecho de servir a Dios con nuestra familia, sin la injerencia del diablo.
Satanás nos está diciendo permanentemente: «Sí, ¿quieren consagrarse? ¡Conságrense! ¿Quieren servir a Dios? ¡Sirvan a Dios! Pero déjenme a los hijos a mí».
4.La cuarta propuesta: SIRVE A DIOS, PERO NO INVOLUCRES TUS BIENES
- Novena plaga: Tinieblas
«Entonces Faraón hizo llamar a Moisés, y dijo: Id, servid a Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas; vayan también vuestros niños con vosotros» (Éx. 10:24).
10:25 Y Moisés respondió: Tú también nos darás sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos para Jehová nuestro Dios.
Bien, Faraón es astuto, acepta que vayan los niños, porque a todo esto han seguido cayendo plagas, así que el corazón de Faraón está un poquito más blando. «Ya, vayan con sus niños, pero dejen sus ganados, dejen sus bienes». Entonces, Faraón pensaba: «Ellos van a tener que volver a buscar sus bienes. Si retengo algo de ellos aquí, ellos van a volver». Una consagración a Dios sin el bolsillo. Dios demanda de nuestra consagración integral.
«Entonces, vayan ustedes, vaya toda la familia, pero los bienes déjenmelos a mí. Yo veré qué hago con ellos, yo los administro; ése es mi terreno, ése es mi ámbito».
Hermanos amados, una consagración bajo los parámetros de Egipto no sirve. Una consagración al lado afuera de Egipto, pero todavía teniendo el corazón en Egipto, tampoco sirve. Una consagración sin los hijos, no es completa; una consagración sin los bienes, tampoco es completa. Porque tarde o temprano, el amor a los bienes, el amor al dinero, va a traer siempre de vuelta, siempre le va a estar tironeando. Y cuando llegue Misiones u tengas que dar ofrendas o pagar tus diezmos y tengas otras necesidades escucharas la voz de Faraón que te dice: «Acuérdate, yo mando tus bienes».
Después de algunos años de caminar con el Señor, he llegado a la conclusión de que una verdadera y absoluta consagración involucra todo lo que tenemos… también el bolsillo.
CONCLUSIONES
Este es el día para salir de Egipto. Este es el día para romper toda atadura, toda conexión; para cortar todo lazo que aún nos une al faraón de este tiempo.
Éxodo 12:31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho.
12:32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos.
12:35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos.
12:36 Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.
Si hay visitas –si es que hoy nos acompañan por primera vez-, es necesario que ustedes estén despiertos, es necesario que estén alertas. Ustedes no están hoy día aquí por casualidad; el Señor no los trajo sólo para presenciar una reunión, ni para escuchar a un predicador. No, eso es lo de menos. El Señor los trajo para escuchar estas palabras, para ser advertidos, para escapar a tiempo, antes que la familia se desintegre, antes que los juicios caigan sobre un mundo pervertido.
Para Dios todo o nada, o somos sus hijos o no lo somos, estamos en su reino o no lo estamos, somos de Él o no lo somos, esta es la noche de definir nuestra situación, No podemos ser cristianos a medias, no podemos ser tibios, la tibieza nos separa nos aleja o nos vomita de su lado.
Hoy escogeos a quien servir.
AMEN.


